Algo le pasa al Villarreal 2011/12. Su arranque de temporada no es nada esperanzador. De los tres partidos de Liga disputados apenas ha conseguido obtener un punto. Un empate, y gracias, ante el Sevilla en el Madrigal (2-2). Salió escaldado en la primera jornada del Camp Nou (5-0) y no pudo imponerse a un impetuoso Granada (1-0) el pasado sábado, aún con la resaca del sopapo de realidad que le propinó un gigante de Europa como el Bayern München la pasada semana en Liga de Campeones (0-2). Los números de los amarillos son preocupantes y más en un equipo que nos tenía acostumbrados a otra cosa. Sólo dos goles a favor en los últimos cuatro partidos y diez en contra. Es una evidencia que, defensivamente, el equipo no funciona.Para mayor intranquilidad, el equipo no ha terminado de asimilar la marcha de Santi Cazorla. Sin el asturiano, el equipo de Juan Carlos Garrido parece haber perdido un engranaje insustituible en la zona creativa del centro del campo. Llegó como sustituto el exmallorquinista Jonathan De Guzmán, pero, amén de que por lo conocido y visto de uno y otro futbolista el holandés queda varios peldaños por debajo del español, sus escasos minutos hasta la fecha han sido más decepcionantes que ilusionantes.
Si a ello le unimos que Nilmar parece haberse olvidado del espectacular arranque de temporada que nos brindó el pasado año, que Borja Valero no termina de encontrar el punto idóneo de forma y que a Rossi le está costando ver puerta a pesar de haber disputado todos los minutos jugados por su equipo, no es de extrañar la complicada situación clasificatoria de los de Vila-Real.
Fuente:diariosdefutbol
